Si has visto alguna vez la ría de Arousa desde la costa, te habrás fijado en esas estructuras de madera que flotan en el agua formando hileras. Son las bateas de mejillones, y son la razón por la que aquí se produce el mejor mejillón del mundo. Sin exagerar.
En O Grove y toda la zona de la ría llevamos décadas conviviendo con ellas. Son parte del paisaje, de la economía y, para los que trabajamos en el mar, de la vida diaria. En este artículo te cuento que es exactamente una batea, cómo funciona el cultivo del mejillón paso a paso, por que la ría de Arousa es el sitio perfecto para esto y, por supuesto, como puedes visitar las bateas en O Grove y verlo todo con tus propios ojos.
Una batea es una plataforma flotante de madera, normalmente de eucalipto, que ocupa unos 500 metros cuadrados de superficie. Pero lo importante no es lo que ves arriba, sino lo que cuelga debajo.
De la estructura de la batea penden entre 400 y 500 cuerdas que bajan unos 12 metros hacia el fondo de la ría. En esas cuerdas es donde crecen los mejillones, agarrados unos a otros, alimentandose de forma natural del fitoplancton que arrastra la corriente. No hay piensos, no hay quimicos. El mejillón come lo que la ría le da, y la ría de Arousa da mucho.
Cada batea esta anclada al fondo con cadenas y muertos de hormigon para que no se la lleve la corriente ni el temporal. Desde fuera parecen simples, pero el sistema esta muy bien pensado: llevan décadas funcionando así porque funciona.
Lo que la gente no espera es el peso. Una sola batea puede llegar a cargar entre 50 y 70 toneladas de mejillón cuando esta en plena producción. Toda esa masa colgando de cuerdas, bajo el agua, invisible desde la superficie.
El cultivo del mejillón en batea tiene un ciclo de entre 14 y 18 meses desde que se recoge la semilla hasta que el mejillón esta listo para la venta. Te lo explico fase por fase, tal como lo hacen los bateeiros de la zona:
Todo empieza con la mejilla, que es como llamamos aquí a la cria del mejillón. Se recoge de las rocas de la costa, donde el mejillón se fija de forma natural. Los bateeiros raspan las rocas en la época adecuada (normalmente entre octubre y marzo) y recogen esas semillas diminutas, de apenas unos milimetros.
La mejilla se coloca sobre cuerdas de nailon, envuelta en una malla fina de algodon que se disuelve sola al cabo de unos dias. Para entonces, el mejillón ya se ha agarrado a la cuerda con su biso (esos hilitos que notas cuando limpias mejillones en la cocina). Las cuerdas se cuelgan de la batea y empieza la fase de crecimiento.
A los 4 o 6 meses, los mejillones ya han crecido bastante y están demasiado apretados. Entonces se hace el desdoble: se sacan las cuerdas, se separan los mejillones y se vuelven a repartir en cuerdas nuevas con más espacio. Es como trasplantar una planta a una maceta más grande. A veces hay que hacer dos desdobles antes de la cosecha.
Cuando el mejillón alcanza el tamano comercial (unos 7-8 cm), se izan las cuerdas con gruas que tienen las propias embarcaciones de trabajo. Se limpian, se calibran por tamano y se envian a las depuradoras antes de llegar al mercado. Todo el proceso es artesanal y sostenible: sin antibioticos, sin alimentacion artificial. Solo el mar.
No es casualidad que las bateas de mejillones en O Grove y el resto de la ría de Arousa produzcan tanto y tan bueno. La ría tiene unas condiciones que no se dan en ningún otro sitio de Europa a esta escala:
Los números hablan por si solos: en Galicia hay unas 3.300 bateas, y la mayoria están concentradas en la ría de Arousa. Galicia es el primer productor de mejillón de Europa y uno de los principales del mundo, con una producción anual de aproximadamente 250.000 toneladas. Para la comarca de O Grove, las bateas no son una curiosidad turistica: son el motor económico que da trabajo a cientos de familias desde hace generaciones.
Esta es una de las preguntas que más nos hacen durante la ruta de los mejillones. Y la respuesta sorprende.
Una concesion de batea (es decir, el derecho a tener una batea en un punto concreto de la ría) se mueve en cifras de entre 60.000 y 80.000 euros, dependiendo de la ubicacion, el estado de la estructura y la producción histórica de esa zona. Son cifras aproximadas porque el mercado varia, pero dan una idea del nivel de inversion.
A eso hay que sumarle los costes de mantenimiento, las cuerdas, la embarcación de trabajo, la mejilla, la mano de obra para los desdobles y la cosecha... Mantener una batea en producción no es barato, y el trabajo es duro. Salir al mar con frio, lluvia, madrugones. Los bateeiros se lo curran.
Pero también es un negocio que, bien gestionado, da para vivir y sostener una familia. Y eso, en una zona rural costera, tiene un valor enorme.
Ver las bateas desde la costa esta bien, pero verlas de cerca, entender cómo funcionan y meter la cabeza bajo el agua para observar las cuerdas llenas de mejillones... eso es otra cosa.
En Turimares llevamos años haciendo exactamente eso con nuestra ruta de los mejillones en O Grove. Sales en catamarán desde el puerto, navegas entre las bateas y la tripulación te explica todo el proceso de cultivo mientras lo ves en directo.
Pero lo que más impresiona es el fondo de cristal del catamarán. Sin mojarte, puedes ver las cuerdas de mejillones bajo el agua, como cuelgan de la batea, cómo se agarran unos a otros formando racimos. Es una perspectiva que muy poca gente conoce y que no te esperas hasta que la ves.
Es una excursión a las bateas en O Grove que funciona para familias, parejas, grupos... y para cualquiera que tenga un minimo de curiosidad por saber de donde viene lo que come. Porque despues de ver cómo se cultiva un mejillón, la siguiente vez que te pongas un plato de mejillones al vapor delante, lo vas a disfrutar el doble.
Reserva tu visita a las bateas: Consulta horarios y disponibilidad de la ruta de los mejillones en O Grove. 20 EUR por adulto, salidas desde el puerto de O Grove.