Llevamos más de 30 años haciendo la ruta de los mejillones en O Grove y, aun así, cada salida tiene algo distinto. La luz cambia, el mar cambia, los pasajeros preguntan cosas nuevas. Pero hay una pregunta que se repite siempre antes de embarcar: "¿y que vamos a ver exactamente?". Este post es la respuesta larga a esa pregunta.
Aquí no vamos a repetir horarios ni tarifas. Para eso esta la página de la ruta de los mejillones. Lo que queremos es contarte cómo es la experiencia minuto a minuto, para que sepas donde sentarte, que llevar puesto y en que momento sacar la cámara.
El paseo en barco de mejillones en O Grove empieza en el puerto, que está bastante centrico. Si vienes en coche, hay aparcamiento cerca del muelle, aunque en julio y agosto conviene llegar con margen porque se llena rapido. Nuestro consejo: llega al menos 15 minutos antes de la hora de salida. Así embarcas tranquilo, eliges sitio y no empiezas la experiencia con prisas.
El barco es el Gran Cormoran Jet, un catamarán con salon interior climatizado, terraza en cubierta, bar a bordo y aseos. No es una lancha pequeña: tiene capacidad de sobra para moverte, cambiar de lado según lo que estemos viendo y, si sopla viento, refugiarte dentro sin perderte nada.
Una vez que todo el mundo esta a bordo, soltamos amarras y salimos del puerto con calma. Enseguida empieza la narracion a bordo, explicando lo que vas viendo por ambas bandas.
La Ría de Arousa es la más grande de las Rías Baixas, y eso se nota en cuanto dejas el puerto atrás. El paisaje se abre y durante la navegación vas viendo una sucesion de cosas que, si no te las senalan, te las pierdes.
Por la costa de O Grove aparece el Parque Natural O Carreirón, una lengua de dunas y marismas que separa la peninsula del resto. Enfrente, la Isla de Arousa con su puente, y al fondo la linea de costa de Cambados, capital del albariño.
Lo que más llama la atencion a la gente que hace esta excursión de mejillones en O Grove por primera vez son las bateas: esas plataformas de madera que salpican toda la ría. Desde lejos parecen todas iguales, pero cada una tiene su dueno, su momento de cosecha y su historia. En la narracion explicamos cómo funcionan, cuantos mejillones produce cada una y por que la ría de Arousa es el lugar perfecto para cultivarlos.
También cruzamos cerca de barcos de pesca artesanal, y si hay marea baja es muy probable que veas mariscadoras trabajando en los bancos de arena. Es una estampa que ya forma parte del paisaje de las Rías Baixas, pero verla desde el agua tiene otro punto.
Otros puntos que van apareciendo durante la ruta: la Torre de San Sadurnino, una atalaya del siglo IX que vigilaba la entrada de la ría; el Faro de Punta Cabalo en la Isla de Arousa; y si las condiciones acompanan, el Islote Areoso al fondo, con sus playas minusculas que parecen sacadas del Caribe gallego.
El momento estrella de la ruta del mejillón es cuando el catamarán se detiene junto a una batea. Aquí se explica el proceso completo de cultivo: cómo se fijan las crias a las cuerdas, cuanto tardan en crecer, cuando se cosechan.
Pero lo que realmente sorprende es la visión submarina. El Gran Cormoran Jet tiene un fondo acristalado que permite ver lo que pasa debajo del agua. Las cuerdas de mejillones colgando de la batea, los peces que se acercan, las algas. Es un momento que a los niños les fascina, pero que a los adultos también les deja con la boca abierta. No hace falta ponerse un neopreno ni meter la cabeza en el agua: lo ves todo desde dentro del barco, seco y comodo.
Esta parada dura lo suficiente para que todo el mundo pueda verlo bien, hacer fotos y preguntar lo que quiera. La tripulación esta acostumbrada a responder de todo, desde "¿cuantos mejillones caben en una batea?" hasta "¿y eso que nada ahí que es?".
Despues de ver como crecen, toca probarlos. La degustación se hace a bordo, con mejillones al vapor recien sacados de la batea y una copa de vino albariño de la zona. No es un aperitivo simbolico: hay cantidad suficiente para que todo el mundo repita.
Los mejillones de batea de la ría tienen un sabor distinto a los que compras en la pescaderia. Más intensos, más carnosos. Al estar cocinados al momento y con agua de mar, el resultado es limpio y directo. Sin salsas raras, sin adornos. Mejillón, vapor y albariño. Dificil hacerlo mejor con tres ingredientes.
Para quien no beba alcohol, hay alternativas. Y para niños, no hay problema: la mayoria repiten más que los padres.
Toda la experiencia, desde que sales del puerto hasta que vuelves, dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos. El precio es de 20 EUR por adulto.
Despues de miles de salidas, estos son los consejos que damos siempre:
Si quieres saber más sobre nuestros barcos y las rutas que hacemos por las Rías Baixas, echa un vistazo a nuestra flota.
La ruta del mejillón en O Grove es una de las experiencias más autenticas que puedes hacer en las Rías Baixas. No es un invento para turistas: es ver de primera mano como trabaja la gente de la ría y probar el resultado. Consulta horarios, disponibilidad y reserva tu plaza en la página de la ruta de los mejillones en O Grove.